Está claro, el músico o cantante que rebosa creatividad y encima quiere seguir engordando sus arcas a costa de la fama se puede acabar metiendo (o son tentados) a diseñador. Con más o menos fortuna, como todos en todo. Especial auge entre los que se dedican a cierta música electrónica (la menos experimental) y los entregados al emporio del hip hop.Ellen Allien, aunque frau de la convincente electrónica alemana, se distancia un poco de estos calificativos, pues antes de DJ o capo de sello quiso ser creadora de moda. Una vez aparcados en Francia, sellos como Ed Banger o Kitsuné hacen de las suyas explotando el potencial de su imagen musical.
De nuevo desde Islandia nos llega frescura. Steed Lord son un grupo de techno ochentas que crean colecciones para la poderosa cadena H&M. Algo que la platino Madonna también tuvo la oportunidad de hacer. Muy diferente la línea estrambótico deportiva que creó en 2005 Jay Kay (Jamiroquai). Paralelamente, reinas del rap más amplio, como Missy Elliot quien hizo lo mismo pero llenando deportivas de estampados dorados, coronas monárquicas y botas altas.
No dejemos rezagado a uno de los combos más poderosos del negocio del hip hop de los últimos años: Wu Tang Clan. Éstos acabaron bañando el oro con más oro gracias a su affair de marca con innumerables sudaderas, camisetas, gorras, zapas, etc... Will.i.am de Black Eyed Peas es otro que continuó en esta línea. Business my friend!



El "Genio" de Brooklyn. Uno de los emcees más relevantes de los últimos años ha vuelto a ser papá. Acudimos con placer al parto de su nuevo álbum 'Pro Tools' (Babygrande,08).
A principios de los 90, el futuro del rap de la Costa Este era un asunto de familia. Tres primos de un suburbio de Nueva York, que no tenían descendencia italiana, ni pertenecían a ninguna organización mafiosa, urdían el plan perfecto para adueñarse del mundo del hip hop. Se llamaban 

















