
Que Derrick May no tiene abuela es algo que demuestra en cada entrevista que da, cuando en realidad tampoco fue para tanto. O sí. Por ejemplo, el tipo creó Transmat a mediados de los ochenta. Y allí publicaron Rythim Is Rythim, Model 500, Octave One... Quizás sí sea para tanto. El caso es que el de Detroit acaba de volver a encender los motores del coche tras una larga temporada en punto muerto. Y eso puede que signifique su propia vuelta al estudio.




















