Tras cinco álbumes y una carrera que ha dado más de un viraje sónico, el cerebro detrás de The Hidden Cameras, Joel Gibb, sigue rompiendo barreras con su visión artística, dibujando con la ayuda de los vastos talentos de una armada de contribuyentes que salen del colectivo indie en cualquier momento.
A pesar de que The Hidden Cameras hayan sido una parte central de la escena indie de Toronto de la última decada, Gibb cogió sus bártulos y se fue a Berlin a pasar estos últimos años, dividiendo su tiempo entre las dos ciudades mientras componía su último trabajo: 'Origin: Orphan'.
Dado que se trata de una dictadura benevolente -Gibb prefiere reír y pensar en sí mismo como el "director musical"- que gira en torno a las canciones melódicas y tetrales de Gibb, uno podría pensar que es tarea difícil reunir a todo el mundo para grabar cuando cada uno está en una punta del globo, pero Gibb nos lo desmiento y explica cómo funciona la banda en este disco.