
Es el drum'n'bass ahora mismo un género necesitado de estrellas y, según se dice, sangre nueva que sepa regenerar un estilo que se estima encallado y sin posibilidad de reflotarlo. Respecto a esto último, quienes así opinen deberían echar un vistazo al
underground, desde siempre un caladero de nuevas ideas (otra cosa es que estas no gusten).
Porque para lo primero ya tenemos a Sub Focus.
El niño mimado de
Andy C, quien nada más escuchar una de sus demos a principios de siglo lo fichó para su sello
Ram Records.
Y allí ha desarrollado Sub Focus una carrera con la que ha terminado en una situación prominente dentro de la propia escena, logrando que su nombre comience a sonar fuera de los ámbitos especializados (bueno, esto último lo dejaremos para el Reino Unido).