Pocos músicos se me ocurren tan revolucionarios e influyentes como Sly Stone, prestidigitador del funk comparable a figuras como James Brown o Isaac Hayes. ¿Quién no ha querido dejarse el pelo a lo afro y hacer la revolución al calor de 'Stand' (69) o 'There Is A Riot Going On' (71), sus mayores referencias junto a The Family Stone?
Nadie diría que el bueno de Sly, con una extensa carrera de éxitos a sus espaldas, está atravesando, supuestamente, una precaria situación económica que le obliga a vivir en moteles baratos y caravanas. Lo cuenta el cineasta holandés Willem Alkema en su próxima película.



Los últimos 70 y todos los 80 son, para la gente del hip hop, los viejos buenos tiempos. Y los músicos que hoy en día siguen los parámetros musicales de aquella época dorada para los sonidos de la calle, son gente de la vieja escuela. Y de la vieja escuela, precisamente, son 
















