
Aunque su nombre, así de primeras, pueda sonarte menos que los de
Pinch,
Joker,
Appleblim o
Shackleton,
el joven Peverelist -Tom Ford a la hora de pedir un préstamo o cruzar fronteras- lleva años con los pies bien plantados en el corazón de la escena dubstep de Bristol. Su historia dibuja un polígono de tres lados que tiene en sus puntas a
Punch Drunk Records (el sello que rige desde que la década torciera su codo, con algo más de una docena de referencias publicadas), a
Rooted Records (su tienda de discos, situada en el número 9 de Gloucester Rd, toda una pequeña institución dentro de la pujante
bass scene bristoliana), y a esa creciente relación de maxis y remezclas que el inglés ha venido entregando a título propio durante los últimos tres años a través de sellos como
Tectonic,
Skull Disco,
Apple Pips o Punch Drunk. ¿Están ya situados? Pues vayan preparándose para un nuevo cimbreo, porque
a Peverelist le ha llegado el momento de dar el salto al largo formato.