
La del sábado fue una jornada con mejor color: mayor asistencia de público y, para los que ya habíamos estado allí el día anterior, un sonido acorde con las circunstancias y una mayor variedad de registros en el cartel. La afluencia de gente, en todo caso, comenzó a sentirse a partir de la medianoche. Que se lo pregunten a The Juan McLean, quienes dieron comienzo a su concierto ante no más de veinte personas (camareros apostados en barra incluidos).




Cuando la sombra se acaba y los termómetros están desbordados, lo mejor sería arrimarse a otro árbol. 

Cinco años va a cumplir el
Ya se está armando un revuelo considerable con la doble noticia que os proponemos a continuación. Pasada la fiebre de las vacas locas, vivimos en un año de vacas flacas. Sin embargo, los artistas más consagrados venden cara la rendición.
Dice 
















