
Es curioso recibir tapones para los oídos en un festival de rock, pero vistos los debelios que alcanzó la actuación de My Bloody Valentine en un abarrotado escenario Estrella Damm, finalmente no sorprende tanto. Ellos tampoco sorprendieron como se esperaba, con mucho pregrabado y poco juego en directo. Aquí va el resumen de la jornada de ayer.



Vuelve la locura de mano de
El
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