
Porque si no lo hacen ustedes, ellos mismos se tomarán la molestia y lo harán a base de malas artes, apartando al personal a golpe de bombo y culazo de sub-graves, aturdiéndole con un cóctel musical que no entiende de medias tintas: abre las orejas que Nadastrom se encargarán de verter sobre ella chupitos de las más variadas sonoridades. El pelotazo está asegurado.




















