Pocas sorpresas en la trigésima entrega de los premios de la industria musical británica, los Brits. En la ceremonia, que se celebró ayer por la noche en el Earl's Court londinense, la gran triunfadora fue Lady Gaga, que se llevó tres galardones (Mejor Artista Revelación Internacional, Mejor Solista Internacional Femenina y Mejor Álbum Internacional) acontecimiento que no ocurría desde que en 2005 Scissor Sisters recibieran tres megáfonos dorados. Gaga aprovechó su actuación y su discurso para rendir homenaje al diseñador inglés recientemente falllecido Alexander McQueen, embutida en un traje dorado y blanco.
Las bandas más "indies" (Doves, Friendly Fires o Animal Collective) se quedaron sentadas en su sitio mientras observaban cómo grupos más mainstream se subían al escenario a recoger los premios.




El café en Holland Park Avenue de Londres está a reventar; de gente, de ruido, y uno de sus asiduos clientes se encuentra sentado en una banqueta al lado de la máquina de café, comprobando que esa mañana el zumo de naranja ha sido recién exprimido. Rostro escuálido, mejillas hundidas pero brillo en los ojos y brío en la voz, de marcado acento mancuniano. Entusiasta, el Rey Mono ha reunido a su corte en su oficina de Londres. 


















