
A mediados del pasado mes de agosto, una tarde de domingo de cielos azules y espejados, acudíamos invitados a la llamada del Tape Open Air Berlin, un pequeño festival al aire libre que las gentes del recomendable Tape Club organizaban en el entorno de su establecimiento en colaboración con sus amigos de The Whitest Boy Alive. La banda de Erlend Øye era el principal reclamo de la noche (un cebo bien goloso que logró congregar a casi 4.000 almas alrededor de las canciones de su 'Rules'), pero nosotros salimos del recinto aquel día con ganas de saber algo más de Laing, las tres chicas coquetas que aquel día abrieron la velada a base de beats reducidos, bailes airosos, postureo y sonrisas.




















