2009 fue un año duro y cargado de acontecimientos para Rufus Wainwright. El pasado mes de abril, estrenó en Berlín 'Sonnette', una colaboración teatral con el director Robert Wilson, basada en los sonetos de Shakespeare. Unos meses más tarde, en Manchester, estrenaba su primera ópera, 'Prima Donna.' En diciembre, cantaba con su madre, Kate McGarrigle, en el Royal Albert Hall londinense, tan sólo un mes antes de que muriera de cáncer en Montreal. El nuevo disco de Rufus, 'All Days Are Nights: Songs for Lulu,' se inspira de su trabajo teatral y en la relación con su madre y se ha tomado la molestia de hablar de todo esto con Spinner.
'All Days and Nights' eres tú y el piano, sin la intromisión de ningún otro instrumento. Tu anterior disco, 'Release the Stars,' iba a ser también a escala reducida...
Bueno, cuando dije 'escala reducida,' me refería a quizás un bajo y un kazoo o algo. No iba a ser sólo piano y voz. No considero esto como a escala reducida, es como un álbum lieder. Aún tengo que hacer un disco a pequeña escala en cierto sentido. De una manera un tanto extraña creo que un álbum con un piano y una voz puede ser a veces más masivo que una sinfonía.




















