El año pasado un joven barbudo con voz de falsete nos sorprendía con uno de los discos del momento. Justin Vernon convertía a su alter ego Bon Iver, ese que sobrevivía a la depresión causada por la ruptura con su novia encerrándose en una cabaña alejada de todo y componiendo 'For Emma Forever Ago' (Jagjaguwar, 08), la revelación del folk internacional.Parece que después de su brillante primer disco, Vernon ha pillado el frenético ritmo de trabajo del resto de cantautores americanos (véase el ejemplo de Conor Oberst, M. Ward o Ryan Adams).


















