Leonard Cohen – 'New Skin For The Old Ceremony' (Columbia, 1974)
A mediados de los setenta Cohen ya se había consagrado con sus tres primeros álbumes de estudio, indiscutibles obras maestras, y con un álbum en directo. Tras mucho flirtear con las pastillas y el vino, ganándose el apodo de Capitán Mandrax entre sus compañeros de gira, el poeta canadiense empezó a transitar los caminos del Zen. El álbum que nos ocupa se suele considerar fruto de una época de transición y, sí, es totalmente imprescindible.


















