
Era un rumor a voces y probablemente, también, una cuestión de tiempo. Desde hace semanas, en los mentideros electrónicos de la capital venía comentándose la posibilidad de sufrir una invasión (musical) por parte de las huestes del Sónar. Finalmente, alabados sean los cielos, dicho extremo ha sido confirmado: la incursión ya tiene día y hora, HyperSounds está a punto de caer sobre nosotros.




















