Premio, Berlín celebra estos días la concesión de un premiaco como el Príncipe de Asturias, dicen que por lo de derribar el muro de la discordia, pero seguro que hay algo más. Por ejemplo lo bien que se lo pasa uno bailando en alguno de sus muchos clubes. Escándalo, una de las madrigueras electrónicas mejor iluminadas y más reveladoras de los últimos cinco años es el Watergate. Club que para nada pertenece a la alborotada familia Nixon, sino a la crème de la nocturnidad alemana y a un pedacito junto al río Spree. Siguiendo los pasos de otros clubes de renombre como Fabric (Londres) o Fuse (Bruselas) editan cuarta referencia de lo que pretenden se convierta en objeto de deseo de coleccionistas de DJ sets de repisa. Y le echan el muerto a uno de sus asiduos: Sebo k.



¿Hastiado de Mr. Hawtin en su papel de DJ superestrella,
Con un pelín de ironía podríamos llamar a esto el 15F. Si hace unos días os contábamos la celebración de quince años de existencia del sello
El sueco, además de toda una institución (gracias, entre otras cosas, a sus múltiples sesiones por el continente y su labor al frente del sello Drumcode), 
















