Apenas un lustro duró en activo Anti-Pop Consortium. Un cuarteto (los MCs Beans, High Priest y M. Sayyid junto al productor Earl Blaize) de Nueva York al que, sin embargo, tiempo le sobró para darle la vuelta como a un calcetín al hip hop. El suyo era un sonido influido por la electrónica, minimalista y atrevido, capaz de hacer de una partida de ping pong un temazo, o de introducir elementos de ópera en otro. Que tenía al funk como sustento, pero que igualmente se desvivía por los glitches y beats de la IDM. Normal que Warp terminara haciéndose con sus servicios.




















