
En 2004 pudimos verlos en el festival Wintercase San Miguel. La potente presencia de la banda en el escenario, con la bella y enigmática Liela Moss al frente, les convirtió en una de las revelaciones del festival. Y es que la propuesta de The Duke Spirit no deja indiferente: guitarras afiladas que construyen muros de sonido (no esconden que adoran a My Bloody Valentine) y un poso oscuro que los aleja de la nueva hornada de bandas británicas.




















