
Las peores noticias suelen llegar sin previo aviso. Suelen ser traicioneras y asaltarle a uno por la espalda, bajo de defensas y sin posibilidad de contraataque. De manera que uno está ya pensando en el manjar de mediodía cuando le llega un mail que le avisa de la defunción de Net28. Y claro, a uno se le quita el hambre y hasta las ganas de comer. Perra vida.





No paran. En
Solo o en compañía de Papol, 
















