"Antes, hacíamos música para otra gente y nos gustaba explorar, hacer del pop algo más cool, pero al final simplemente alguien pagaba por ese beat. Es diferente a pertenecer a una escena que te gusta," nos cuenta Karlsson.
Y por eso han creado su propio combo dance-pop, Miike Snow, con un sonido melancólico, denso y accesible conseguido cuando "juntamos todas nuestras ideas en un saco y le agitamos," dice Karlsson. "Hicimos lo que nos resultó más natural porque entonces sí que podíamos hacer lo que queríamos."




















