Envolvente. Si tuviésemos que elegir sólo una palabra para describir el sonido de The Folding and the Point, seguramente no encontraríamos una mejor.'Sorger était allé dehors, comme après un triomphe' (Envelope Collective, 09), el disco de este francés afincado en Madrid, es un recorrido perfecto por todos los lugares comunes de la música ambiental y paisajista y sorprende por ser capaz de dar una vuelta a un estilo en el que no todos los oyentes saben entrar. Hace accesible (y muy atractivo) el género a base de melodías acuosas en los que los acabados electrónicos se usan de forma minimalista y casi orgánico. Y sí, demuestra que esto no tiene porqué ser una contradicción.



En el hip hop, ya se sabe, no solo se escucha la música del grupo que suena. Por eso de que sus ritmos se basan en retales de canciones de otros. Y para que tomemos consciencia de lo aprendido, las discográficas inventaron los recopilatorios para cazadores de samples y, en general, para aquellos que quieran profundizar en las raíces de la música que escuchan. En esa línea encontramos '
Desaparecido -como hemos podido comprobar ahora- desde hacía demasiado tiempo, el gerundense regresó del limbo a finales del año pasado con un álbum (su debut en formato largo), que junto al de 

El barrio, los bloques de viviendas de protección oficial, un asesino ex convicto que vive en la puerta de al lado, niños con pistolas, padres que se fugan de casa, madres que salen a la calle en busca de la siguiente dosis y un chaval dispuesto a reconstruir el mundo sobre un folio en blanco. El argumento de 'Boy Meets World' suena al cuento más viejo jamás escrito en un álbum de rap y, sin embargo, en boca del californiano
A Andy se la suda, y mucho, que en casa de los Jenkinson sea su hermano el mayor -que responde al nombre de Tom pero casi todo dios le conoce como
Para empezar,
Con un gustirrinín inexplicable continuamos destripando poco a poco el contenido del lujoso box-set conmemorativo de los 
Volvemos una vez más con fantásticas noticias: el veterano pero jamás envejecido cuarteto alemán
De todas las voces capitales del soul contemporáneo, ninguna se me antoja tan misteriosa como la de
Tal vez dentro de unos años, los sellos que ahora rescatan los sonidos olvidados de las escenas de países africanos de los 60 y 70 se dediquen a hacer lo propio con la música que ahora suena en el continente negro. Porque mientras el rap hace su agosto en los barrios de sus grandes ciudades, muy pocos son los discos que cruzan el estrecho. 'Sarabah' (Piranha, 09), el asalto al mercado occidental de la reina indiscutible del hip hop senegalés, nos llega desde Alemania, nueva residencia de 
Negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Las fases del duelo, esas que al final sirven tanto para un roto como para un descosido, aparecen perfectamente representadas a lo largo de los 10 temas que componen 'Hospice' (Frenchkiss Records, 09), uno de los mejores discos que hemos podido escuchar el pasado año.
















