
"Llamamos a nuestro ingeniero en mitad de la noche y trabajamos hasta que salió el sol," nos cuenta el bajista Robert Levon Been. "Al día siguiente entregamos el disco a nuestra discográfica y fue directo al laboratorio de masterización. Fue una carrera contra reloj, con los corazones batiendo hasta el último segundo."
Hace que suene como un poema de Edgar Allen Poe, descripción más que apropiada: Been dice que titularon el single y al álbum en honor a un poema del escritor americano, cuando leyó la frase -- "beat the devil's tattoo" -- en el relato 'The Devil in the Belfry'. Si te da miedo, no apagues la luz y escúcha el tema por tu mismo.




















