
Ya era hora. To Rococo Rot han decidido salir de la cueva con un nuevo álbum más de un lustro después. La friolera de seis años llevaban, desde 'Hotel Morgen' (Domino, 04), sin ofrecer material nuevo a sus seguidores si exceptuamos aquel mini álbum titulado 'ABC123' (Domino, 07). Escaso bagaje para quienes nos obsequiaron una década de abstracción instrumental y precisión digital. A finales de marzo la espera llegará a su fin.
La de To Rococo Rot es una música de muchos guiones, esos símbolos que se utilizan para unir palabras que juntas no tienen ningún sentido (y poco más cobran tras la operación) o para, directamente, inventárselas. Por ejemplo, lo de los alemanes podría definirse como avant-garde post-rock con añadidos de space-rock e incluso synth-pop. Y aún así nos quedaríamos cortos.
La garganta sonora del trío formado por los hermanos Lippok (Robert y Ronald, este último también en Tarwater) junto a Stefan Schneider (asimismo Mapstation) se puede ensanchar hasta llegar a deglutir dub, krautrock, techno minimalista, música electro-acústica o ambient sin complejos ni posteriores ardores estomacales.
Y pese a ello nuestra digestión al escucharlo no se ve perturbada: To Rococo Rot son de esos que hacen de la experimentación sonora un juego de niños que a veces recibe el nombre de pop. Los suyos son frescos instrumentales cargados de groove (especialmente en directo), tensión y atmósferas a caballo entre lo analógico, lo acústico y lo digital.
A ello siguen, por lo que parece, en su próximo álbum, un 'Speculation' a publicar por Domino el 29 de marzo: a perseguir la quimera de convertir en pop una electrónica de carácter e ínfulas experimentales. Aunque en esta ocasión empeñados por derroteros más directos (solo una de las diez canciones superará los cuatro minutos), orgánicos y dados al libre albedrio.
'Speculation' ha sido grabado en los estudios propiedad de Faust, de los cuales el propio Jochem Irmler toca el órgano en 'Fridays'. Es más, el lugar parece haber tenido una influencia decisiva en el sonido del nuevo álbum en palabras de Schneider: "La atmósfera en el estudio de Faust era realmente especial al estar situado en una región rural del sur de Alemania. El equipo técnico en el estudio es muy básico y normal en el buen sentido. Así que estuvimos cerca de grabar nuestra música como si fuéramos una banda tocando en directo con el objetivo de lograr la máxima brillantez y plasticidad".
¿Lo habrán conseguido?




















