El público se quejaba de subir y bajar tanta escalera, de que el precio de las bebidas en el CBA hubiera subido un euro respecto al día anterior, pero ellos seguían hablando tanto o más durante los conciertos, Cass McCombs echaba pestes de una luces bajo las que se asaba, Chinarro pedía cubata tras cubata -no sabemos si por sed o los nervios de repasar tanto catálogo reeditado-, Health se portaron mejor que en Barcelona con 40 minutos de show y Neon Indian estaban más emocionados que el público que había ido a verles.... A continuación, el resumen de nuestro viernes en el Primavera Club de Madrid.Empezamos la noche en el CBA con Cass McCombs, a quien se le ha empezado a prestar más atención tras editar el fantástico gran 'Catacombs' (Domino, 2009), tercer disco del de Baltimore. Sobre el escenario reclamaba más y más intimidad, flanqueado por la teclista Melanie Moser y Christian Owens de Bishop Allen al bajo. Dio un repaso a su sólida discografía pero se quedó con ganas de más, visto lo sorprendido que pareció al aprender que sólo le quedaba tiempo para dos temas más. Terminó sin prisas a pesar de las insistencias de la organización, con 'Harmonia' presentando:/espidiendo a la banda con un solo cada uno.
Sr. Chinarro por el contrario, salió con prisas y varios minutos antes de la hora prevista. Y sediento, visto el ritmo al que pedía los cubatas. Antonio prometió centrarse en sus primeros discos (objeto de reedición desde noviembre) en lugar de en los últimos, y optó por un repertorio en estricto orden casi cronológico, que alcanzó uno de sus grandes momentos álgidos con 'Quiromántico', tema que presentó como "una canción muy sencilla, pero si os gusta..." A pesar de las deficiencias de sonido de la sala -"menos mal que no somos un grupo de rock, luego viene uno (en referencia a Black Heart Procession)", espetó mientras probaba sonido-, Chinarro se sorprendió a sí mismo y a los asistentes de lo bien que sonó, en comparación con la fama de interpretaciones desastrosas de sus inicios. "Hoy ha salido todo bien. Incluso el taxista era amable, no os digo más".
"Corre que me parece que los HEALTH sólo tocan 30 minutos" se escuchaba entre el público. Bajamos las escaleras del CBA a todo trapo para correr a ver a al estruendoso cuarteto a la Joy pensando que habría cola, pero soprendentemente no. Acabamos viéndolos en primera fila y, salvando un pequeño problema de sonido al principio, disfrutando de un potentísimo concierto en el que lo dieron todo sobre el escenario, sin descansos y durante 44 minutos, 24 más que el día anterior en Barcelona. Brutales, a un ritmo frenético cuyo clímax llegó con 'Die Slow'.
Tras este conciertazo, sin duda uno de los mejores del festival, nos fuimos poco a poco de nuevo hacia el CBA para ver a Neon Indian, haciendo una pequeña parada en el "Wurli" para ver a Kurt Vile & The Violators (de The War on Drugs), que parecía estar tocando en su casa para los colegas. Tras una caminata y unos cada vez más costosos cuatro pisos de subida, llegamos a ver a Neon Indian defender su debut, 'Psychic Chasms' (Lefse Records, 2009), de manera algo decepcionante, como unos desganados Passion Pit que nos dejaron bastante fríos, a pesar de los bailes que se marcaba su guitarrista doble de Slash.
Una vez comenzaban a instalarse los djs nos fuimos a dar una vuelta por ahí, envueltos en el principio de ola de frío siberiano, para hacer tiempo hasta el siguiente grupo que tocaba a las 2. Craso error, pues a Wave Machines ni conseguimos entrar... Ahora, quien los vióo dice que fue una gran actuación. Otra vez será...




















