Empezamos el maratón de conciertos a las siete de la tarde con Ted Leo and The Pharmacists, y sorprendentemente no fuimos pocos en acercarnos tran pronto al Neu! para verlo. Pop punkarra urgente con el que conquistaron en los primeros momentos pero que no acabó por engancharnos tanto como para quedarnos y pasar de ver a Marissa Nadler.Del Neu! a la Caracol, donde Marissa apareció con 10 minutos de retraso ante una sala medio vacía además de sola con su guitarra. Su set acústico fue una pequeña decepción y un tanto aburrido, aunque ya nos lo esperábamos tras las críticas del día anterior en Florida Park, pero ingenuamente manteníamos la esperanza de escuchar los temas del fantástico 'Little Hells' en su mayor plenitud.
Como los conciertos del Círculo de Bellas Artes se retrasaron 45 minutos respecto al horario programado inicialmente, tuvimos tiempo de ir corriendo al Nasti a ver a Cymbals Eat Guitars. Y para qué, nos preguntamos ahora, si un grupo así es imposible que suene bien en esa sala, que deberían prohibir para conciertos de rock. Así que mejor no juzgar su actuación en ese minúsculo local de pésima acústica y esperar a darles una nueva oportunidad cuando se vuelvan a dejar caer por nuestro país.
Acabamos la noche con triplete en el Círculo de Bellas Artes, y no precisamente en el teatro de buena acústica, sino en la dichosa sala de las columnas, que por mucho que se empeñen, no suena tan bien. Rodrigo Amarante apareció sobre el escenario para hacer él solo 'Evaporar', tema tras el que salió el resto de Little Joy, atacando con 'The Next Time Around'. A Binki Saphiro casi ni se la oía y Fabrizio Moretti atraía injustamente más miradas que el resto de la banda. Pero de su actuación se desprende que estos chicos se lo pasan en grande juntos y que a pesar de no ser especialmente originales, conquistan con grandes temas pop. Además hicieron que el público juzgara si debían grabar un tema nuevo mucho más roquero. La respuesta fue que sí. ¿Nuevo disco en 2010 entonces?
De nuevo sale Amarante al escenario pero esta vez con un Devendra Banhart menos desmelenado que de costumbre. Un pelín histérico, consiguió que le prestaramos atención durante los primeros 20 minutos de concierto, pero luego empezó a aburrirnos. Centró su repertorio en los tres últimos discos con temas como 'Angelika', 'Long Haired Child' o una versión progresiva de 'Sea Horse' que mejor se hubieran ahorrado, porque no son ese tipo de músicos. Ahora, la gente estaba encantada y entregada a su buenrollismo. Fans fatales hay en todos los conciertos.
Con Port O'Brien llegó la locura y la gente a una sala hasta entonces medio vacía visto que los dos grupos precedentes ya habían tocado el día anterior. Los de California salieron al escenario sin Cambria Goodwin, una baja muy considerable y a pesar de la energía que le ponían no conseguían transmitirla. Sonaron poco intensos, defecto de la sala, en comparación con una actuación suya que vimos en el ICA londinense hace tan sólo un año. El fin de fiesta llegó al mismo tiempo que el pánico de la organización, cuando Van Pierszalowski invitó al público a subir al escenario para acabar con 'All I Could Do Was Sign', sin duda su mayor hit. Por momentos tuve miedo de que el suelo de la sala de las columnas se viniera abajo... Una pena que no ocurriera poque así no organizarían más conciertos allí...





















Comentarios de los usuarios(Pigina 1 de 1)
loveof74en 12-16-2009
que miedo, madre, en el Círculo. ¡¡¡Cómo se movía el suelo con Los Pastels!!! y mira que son tranquilillos...inspira poca confianza el sitio. bonito, sí. pero poco más. De sonido, chungi también.
sunbeamen 12-16-2009
pues sí, bonito y poco más, porque lo del sonido y la escaleras acaba por hacerte plantearte si quieres ir a ver algun concierto allí, y es una pena teniendo el teatro que tienen que lo hagan en la sala de las columnas...
Alfredo Tinocoen 12-17-2009
Muy bueno quedé perplejo