
La tercera edición del CuVa tuvo lugar el pasado fin de semana en Santander, con un cartel irregular que pasó factura al festival: poco público, momentos álgidos contados con los dedos de una mano (entre los que destacamos las actuaciones de Arizona Baby, The Sunday Drivers, Joe Crepusculo y Micah P. Hinson) y fiascos como el de Luis Auserón. El relato de lo que aconteció en el Palacio de Festivales de la capital cántabra tras el salto.
La jornada del sábado comenzó con unos Hola a Todo el Mundo haciendo frente a un público soso y poco animado. La Sala Pereda se encontraba prácticamente vacía en el momento de su actuación pero el combo madrileño, a pesar de cierto amateurismo, consiguió conquistar con un recital de folk encantador, a pesar de los problemas técnicos con el micro de la acordeonista.
Brendan Croskerry tomó el relevo. El canadiense afincado en Logroño, levantó los ánimos de los asistentes con un show divertido en el que presentaba los temas de su primer álbum de estudio 'Goodbye Harrier'. Un crooner à la Jonathan Richman que deleitó con su dominio del español, las explicaciones de las canciones y unos músicos de lujo.
La Bien Querida llegó acompañada de su inseparable David, "estrella" de la noche por sus constantes bromas ('cásate con J", le gritaba). En directo Ana es un pelín sosa y sus compañeros de banda (especial mención para el "indie gitano" -palabras de David- que lleva como batería) le echan un cable musical e humorístico. Pero no la salvan. Las canciones de su debut -tan aclamado por unos como odiado por otros- resultaron monótonas, al perderse en el directo los matices de la producción del disco.
The Sunday Drivers eran la apuesta segura de la noche, a pesar de haber acabado de rebote por la anulación de Charlie Winston. A estas alturas ya no sorprenden mucho en directo a quienes les hayan visto en repetidas ocasiones, pero son unos músicos profesionales que saben hacer -y muy bien- su trabajo. Un concierto impecable en el que repasaron gran parte de una discografía que ya se extiende hasta cuatro discos.




















