Animal Collective - 'Strawberry Jam'Aquí están, por fin. Más de uno respirará tranquilo: hostia, sí, les ha metido, es guay, es cool... Que los muchachos se lo merecen es innegable. Pero aquí, a partir de aquí y teniendo en cuenta que el mejor hasta la fecha estaba por llegar. El entonces cuarteto, tras los ensayos definitivos de 'Sung Tongs' (2004) y 'Feels' (2005), cuajaba aquí su mezcla de experimentación, baile, dron y armonía. Eran ya más post que nadie. Y también arrancaban en los críticos musicales las mayores post-gilipolleces escuchadas en años.Lo que no quita para que el colectivo animal sea una de las células creativas (y de resistencia) más importantes de la década.
Battles - 'Mirrored' / Holy Fuck' - 'LP'
Dos maneras de entender el rock instrumental. La primera, la de Battles, incluye voces. Empezamos bien. Voces, a ver si lo pillan, como un instrumento más. Y progresiones geométricas que les acercan al rock matemático. Pero con sangre: basta escuchar 'Atlas'. Y en directo son aún mejores manipuladores, de sonidos y emociones. Lo de Holy Fuck es un intento -fallido, por suerte- de ordenar su caos. Pero es en esa infructuosa búsqueda -electrónica, minimalismo, kraut-rock, pop a secas- donde está la grandeza. Si en la pieza inicial -'Super Inuit'- parecen alumnos aventajados de Neu! a la altura de 'Lovely Alien' -la cuarta- andan impartiendo un master en melodías circulares y bonitas. Y en la quinta cierran el ciclo con la teutona 'The Pulse'. Pues sigan probando: quedan 4 canciones más.
Digitalism - 'Idealism' / Justice - 'Cross'
Madre mía. Algunos (Pitchfork, se llaman) colocan en el Top 3 de lo mejor de la década el aburridísimo 'Discovery' de Daft Punk (aunque en su momento le pusieron un 6,4 de 10) y resulta que en el décimo aniversario de su definitorio 'Homework' (a este le dan un 7,6, mira tú) aparecían dos discazos para rendir homenaje a los dos androides franceses dándole de paso alegría cacharrera y variedad de ruiditos al invento. Fantásticos ambos para bailar. Y paridos por sendos dúos: Justice, también galos, más petardos. Digitalism, alemanes, más cañeros. Lo que está claro es que 'Idealism' y 'Cross' merecen bastante más de un 7,6.
Grinderman - 'Grinderman'
Donde Nick Cave se pone bruto. En más de un sentido. Desde esa fascinante canción sobre el no-pillar llamada 'No Pussy Blues' hasta las guitarras redobladas que atronan en casi cada resquicio de este 'Grinderman'; algo así como el afilador. Pues eso: afilado, sin refinar, abrasivo, agrio, fascinante, distorsionado. Más que bruto... brutal.
Iron & Wine - 'The Shepherd's Dog'
Sam Beam se deja el esqueleto folk en casa y ensaya nuevos ropajes para sus canciones, mucho más animadas que de costumbre. El barbudo, anda aquí embelesado por instrumentos que no necesariamente se llaman guitarra acústica (y amigos que se llaman Joey Burns; ya había colaborado con Calexico en 2005) para acabar invocando a los espíritus de Nick Drake y el Van Morrison de 'Astral Weeks'. Lo cual, amiguitos, embellece sobremanera su música. Sorprenden así la riqueza americanesca de 'Pagan Angel and a Borrowed Car', el alegre aliento campestre de 'House by the Sea' o el vudú-funk nuevaorlanesco, a lo Neville Bothers, de 'Wolves (Song of the Shepherd's Dog)'. Fantástico y jodidamente bonito.
Low - 'Drums & Guns'
Y van 3. 'Trust' era el pastoral; 'The Great Destroyer', el ruidoso; y en este, Low añaden un ligero pero a la larga imprescindible barniz de electrónica con el tacto, el buen gusto y la sutileza de siempre. Un disco esquelético pero solemne. Inspirado según parece por la Guerra de Irak. Aunque contenga una canción llamada 'Sandinista' y otra -mítica, eterna, clásica- de nombre 'Belarus'. Todavía esperamos continuación.
Malajube - 'Trompe-l'oeil'¿Por qué cuando se escribe la historia de la pujanza del rock canadiense a mediados de esta década se olvidan de Malajube? ¿Será porque cantan en francés? ¿Somos tan pero tan anglocéntricos? ¿Nos hemos olvidado de sus canciones explosivas, dinamitadas casi en cada compás para que nos estallen en los oídos? ¿Ya no somos capaces de percibir toda la música que cabe entre los subidones casi circenses de 'Montréal -40º C' y el mal fario de 'Casse-Cou'? ¿Tan mala memoria tenemos?
M.I.A. - 'Kala'
Otra vez M.I.A. Dos años después. Algo más mayor, algo más sabia. Algo más recargada, algo más ligera. Haciendo trizas los ritmos, desfigurándolos con una batidora cada vez más poderosa. Viajando a tantos sitios sin moverse de Londres: los decorados de Bollywood; las favelas de Rio de Janeiro; las calles de Luanda; Willcania, Nueva Gales del Sur, Australia... recogiendo los beats de entre los adoquines de cualquier sitio -'World Town'- y reordenándolos para retratar la gripe aviar -'Birdflu'-, a los chicos malotes -'Boyz'- o a los más malotes aún: 'Paper Planes', la canción de Slumdog Millionaire... y del Oscar...
Mika - 'Life in Cartoon Motion'
Con él llegó el escándalo. La explosión de color. La hiperactividad rosa. Desde el mainstream, ocupando una parcela limítrofe a la de los inferiores Scissor Sisters, cautivó por igual a fans de Queen, Rufus Wainwright, Sparks y Marc Almond. Un torbellino cargado de canciones infalibles -también llamadas singles- petardas, divertidísimas e impecablemente bien construidas. Es decir, cosa seria. Por desgracia, escuchado su recientísimo 'The Boy Who Knew Too Much' (2009), se concluye que esto era muy bueno... pero sólo daba para un disco.
Miranda! - 'El Disco de tu Corazón'
Miranda=Pet Shop Boys + Pimpinela. O, en fino, tecno pop melodramático, que fue la etiqueta que les inventó su agente de prensa. Muy acertada. En Argentina, casi desde sus incios, fueron pasto del público adolescente. Pero al forzar aquí el elemento melancólico/nostálgico -o sea, adulto- sus canciones ganan en profundidad. Los arreglos, encima, se convierten en cálidos guantes para cada canción. Enormes rodajas de pop llamadas 'Prisionero', 'Hola', 'Perfecta' (con Julieta Venegas), 'Vete de Aquí' (con Fangoria), 'Enamorada'...
Spoon - 'Ga ga ga ga ga'
Una historia del pop en 10 canciones y poco más de media hora. A Spoon se les veía venir de lejos: 'Girls Can Tell' (2001), 'Kill the Moonlight' (2002) y, sobre todo, 'Gimme Fiction' (2005)... pero un disco que contiene tres temas tan buenos y tan distintos entre sí como 'The Ghost of You Lingers', 'You Got Yr. Cherry Bomb' y 'The Underdog' está abocado a ser una puta obra maestra.
Amy Winehouse - 'Back to Black'
A estas alturas de la película, sabiendo lo que sabemos, se hace cuesta arriba y es difícil juzgar a Amy Winehouse como mera intérprete. El caso es que este desastre con piernas puso patas arriba la escena del pop inglés, desde el soul canónico y armada con una garganta antigua. A la que Mark Ronson -fundamental en esta jugada- opuso una producción tan respetuosa como futurista. Lo que es una vuelta al negro, sí. El resto de la historia -la de Amy y la de sus herederas llámense Adele, Duffy, etc...- ya se la saben ustedes de sobra. Pero que este es un disco cojonudo puede que se olvide en demasiadas ocasiones.
Patrick Wolfe - 'The Magic Position'Patrick Wolfe cuenta con un talento avasallador, hiperactivo, poliforme y extravagante que rebasa los límites del propio disco e incluso de un estilo medianamente definido. Cantautor, multinstrumentista y productor, controla perfectamente su producto. Es el último en esa tradición de solistas ingleses elegantes, irónicos y algo pasados de vueltas que incluye a Bowie, Marc Almond, Morrissey y Jarvis Cocker. Personalidad, imprevisibilidad, temazos como el que titula este disco. Tampoco son mancos 'Wind in the Wires' (2005) y 'The Bachelor' (2009).
Discos Nacionales 2006




















