Skunk DF, que sólo por los años que llevan se merecen el beneficio de la duda al oír el disco, son uno de los supervivientes de la escena metal española de los últimos años. Y parece ser que con el tiempo uno va avanzando en la música y en la vida en general porque ahora han optado por derroteros más centrados en el rock, dejando atrás el sonido más metal que llevaban por bandera. Según su nota de prensa "los chavales hacen metal y los hombres hacen rock". Vamos a intentar en unas líneas quitarle ese rollo pretencioso, que seguro que no era su intención y además no le hace ningún bien al disco, y explicar qué nos ha parecido a nosotros.
Y realmente no creemos que se arrepientan de lo que han hecho anteriormente como grupo dada la importancia de evolucionar y saber reconocer que la música es un espectro muy amplio. Producido por Alberto Seara (Hamlet, Savia) los once temas hablan del amor, del odio, de la violencia y de la vida, a veces con letras muy afortunadas ('Sueño Polar'), otras no tanto.
Las guitarras siguen teniendo una gran presencia, desde al hard rock hasta puntos que rozan el heavy, y han recogido también ritmos más modernos, véase 'Decreto Ley', una de las que más nos han gustado junto al estribillo tan Depeche Mode de 'Esta no Es tu Canción', o 'El Crisol'. También hay tiempo para temas con riffs más duros, como en 'Las Palabras Precisas' o 'Invisible'. No nos vamos sin decir cuánto nos gusta la batería y bienvenido el nuevo miembro del grupo, ya no tan nuevo.
Era un álbum esperado, han superado expectativas y probablemente llame la atención de un público que antes no se arrimaría tanto a Skunk DF. Felicidades.




















