La última jornada del festival Les Inrocks comienza con mal pie. Los londinenses Bombay Bicycle Club han cancelado su actuación y el público (que no llenaba ni un sexto de la sala) se come con patatas una sesión de electro a las seis de la tarde de un domingo, acusando el cansancio de cinco días de conciertos non stop y sin poder mover un músculo más. Pero aún quedaban un par de sopresas en el tintero con las actuaciones de Esser, Marina and the Diamonds y Jack Peñate.
El inglés Esser es todo un showman a quien su grupo no le hace demasiada justica. En 2009, el año de los cantantes solistas excéntricos (La Roux y cía) consigue pegar fuerte con su debut 'Braveface' y con ese pedazo de single que es 'Headlock'. El resto, un recital de samples (chanson francesa icluida) y rock quasi-rapeado con el que no consigue entusiasmar en demasía al respetable.
De la actuación de Marina and The Diamonds, la mayor parte del público retiene la imagen de Marina Diamandis en mini short. Y los llena muy bien los shorts, pero también el escenario. Tras una colección de singles que despertaron nuestra curiosidad y nuestras ganas de verla en escena, Marina confirma que va por el buen camino, sobretodo cuando presenta nuevos temas que se incluirán en su debut, 'Family Jewels', en febrero de 2010.
Jack Peñate irrumpe en escena embutido en un pantalón negro de pitillo, escupiendo al público y bailando como poseído por el diablo. El inglés quiere dejar muy claro que en directo ha cambiado tanto como en su segundo largo, 'Everything is New'. Adiós a la languidez de su debut (salvo en un tema inédito que nos interpretó a solas a la guitarra) y bienvenidas las melodías pop-rock bailables de ritmos infernales. Quién le ha visto y quién le ve...




















