Arctic Monkeys - 'Whatever People Say I Am, That's What I Am Not'Believe the hype! No se puede añadir mucho más. Sean indolentes en directo, caigan mal por su insultante juventud, tengan un nombre casi tan feo como Oasis o no logren publicar ni una puta canción más en su vida, este es uno de los discos del año. Y punto. Eso escribió DJFlow en 2006 sobre el debut de Arctic Monkeys. Tres años y muchas cosas más tarde, lo sostiene. Frescura, morro, juventud, velocidad; zeitgeist para unos chavales que han demostrado haber crecido mucho, y bien, en tres años. Ya se hablará de The Last Shadow Puppets cuando corresponda.
Beirut - 'Gulag Orkestar'
Las maravillosas aventuras no-tan-estrictamente-balcánicas de Zachary Francis Condon están más cerca conceptualmente de la música de Sufjan Stevens o Andrew Bird que de la de, por ejemplo, Goran Bregovic. Y de hecho, el envoltorio sónico de Beirut ha ido mutando hacia -entre otras cosas- los aromas francófilos de 'The Flying Club Cup' (2007). Pero es que Condon, como Stevens, Bird y otros grandes, utiliza el sonido para que le ayude a expresar la emoción adecuada de la manera más acertada posible. Fuera de género. Fuera de serie.
Camera Obscura - 'Let's Get Out Of This Country'
Alumnos de Belle & Sebastian que ya no lo eran. Los de Traceyanne Campbell superaban a sus mentores y maestros con este perfecto tratado de pop agridulce y encantador. Basta escuchar su homenaje al gran Señor Cole ('Lloyd I'm Ready To Be Heartbroken') para entenderlo todo. Glasgow daba una vez más lo mejor de sí misma -uno de los grandes discos de pop de la década- en un año bastante flojo para el pop británico.
Bob Dylan - 'Modern Times'
Título del año (ironía con homenaje a Chaplin) para un Dylan reconstruido en los tres últimos discos por su insistencia en mirar hacia tiempos nada modernos. Cada vez ahondaba más en sus raíces y acabará cerrando el círculo un siglo de estos. Por desgracia, la racha se cortó con el siguiente y no-tan-bueno (más bien aburrido) 'Together Through Life' (2009). Hasta la década que viene, Roberto.
Gnarls Barkley - 'St. Elsewhere'Ojalá todos los hypes fueran como este. Cee-Lo y Danger Mouse -todo un personajazo de estos 10 años desde que se destapó con el bootleg-de-bootlegs, The Grey Album, y acabó produciendo a Gorillaz, Beck o The Black Keys- sobrevivieron a la vorágine de Crazy -una de las canciones grandiosas de lo que va de siglo- con este pedazo de disco. Va al grano, tiene un sonido impecable, se puede bailar y apesta a pop por los cuatro costados.
Joan As Police Woman - 'Real Life'
Amiga y colaboradora de Rufus y Antony. Es emocional pero alberga un imprescindible y necesario punto de locura que se dispara en directo. Piano y voz como (casi) únicos mimbres. Canciones que se clavan: 'Real Life', 'The Ride', ese 'I Defy' a dúo con Antony... Un disco de debut inteligente y sobrio. Con hermosa continuación en 'To Survive' (2008) y vuelta de tuerca en la oblicua y disparatada colección de versiones 'Cover' (2009). Sobre un escenario, gana.
The Knife - 'Silent Shout'
Oscuros, intensos, arties y hasta extrañamente bailables. Pero, sobre todo, con un sonido absolutamente propio. Los hermanos suecos Karin y Olof Dreijer esconden sus rostros tras máscaras igual que sus canciones insanas, distorsionadas, retorcidas y aparentemente frías esconden algo lejanamente acogedor, indefiniblemente cálido; o más bien, remotamente reconfortante. Sus 3 discos -si no incluimos la banda sonora de Hanna med H- son fantásticos, pero este es una barbaridad (en muchos sentidos) de principio a fin. Y en 2009 habrá que hablar de nuevo de Karin, alias Fever Ray.
Micah P. Hinson and the Opera Circuit
Micah P Hinson se marcó uno de los discos del año casi sin levantarse de la cama. El dolor ronco de una espalda rota por demasiadas experiencias límite. La soledad del que conoció demasiada compañía. Este disco entra directamente al estómago como un puñetazo con guante de terciopelo. Corazón folk envuelto en cuerdas y distorsión. Dolor reconvertido en joyas del calibre de 'Diggin a Grave', 'Letter From Huntsville', 'Little Boys Dream', 'You're Only Lonely'... y así hasta once. Escalofriante. Y todo sin despegarse de las raíces.
Mouse On Mars - Varcharz
Confíen en los veteranos: no les defraudarán. Mouse On Mars reinventan 'Niun Niggung' (2000) e 'Idiology' (2001) -ambos se quedaron fuera de la selección por los pelos y por la competencia- con lo que han ido aprendiendo por el camino. Abstracto, difícil y experimental, pero engarzado por encantadoras melodías subterráneas.
M. Ward - Post-WarUn caso extraño de amor por las raíces de la música americana. M. Ward trabaja su música de tal manera que parece que el folk, el country o el blues se inventaron ayer y él estaba allí para grabarlo, tal cual. Clásico y fresco. Lo-fi con corazón y nervio. Si 'End of Amnesia' (2001), 'Transfiguration of Vincent' (2003) y 'Transistor Radio' (2005) gustaban mucho, este -definitivamente- entusiasmaba.
Psapp - 'The Only Thing I Ever Wanted'
Pop electrónico de juguete... con aristas. Sobre todo las que aporta la inigualable voz de Galia Durant. Nanas para niños traviesos, casi chungos... como Carim Classman, responsable de que todo esté en su sitio construyendo las canciones con el mimo y la paciencia de un relojero. Suena mucho más limpio y quirúrgico que 'Tiger, My Friend' (2004)... y ese podría ser su único pero.
Sonic Youth - 'Rather Ripped'
Sonic Youth empezaron la década fatal, con el aburridísimo 'NYC Ghosts & Flowers' (2000). Y en 'Rather Ripped', tras un esfuerzo increíble de contención, lograron destilar sus esencias en canciones de minutaje asumible, sin las divagaciones excesivas -lo cual no quiere decir que sean malos discos, ni mucho menos- de 'Murray Street' (2002) y 'Sonic Nurse' (2004). A eso se le llama pop ¿no?... pues los neoyorquinos son capaces de acabar pervirtiendo ese concepto... respetándolo. No sobra ni una nota y era su mejor trabajo (como mínimo el más centrado y completo) en años, quizá desde 'Dirty' (1992). Para compensar, decidieron acabar el año con una recopilación de rarezas también recomendable (pero menos): 'Destroyed Room'. Y esperen; esperen al capítulo de 2009, que habrá más (segunda) juventud sónica.
TV on the Radio - 'Return to Cookie Mountain'
Una de esas bandas para las que hay que inventar calificativos. O mejor no. Mejor disfrutarla sin más. Trenzan tan bien sus influencias que los rastros acaban por perderse. Tras el autoproducido Ok Calculator (2002), ensayaron con Desperate Youth, Blood Thirsty Babes (2004) y crecieron de golpe aquí. Para el siguiente, Dear Science (2008), decidieron volverse un poco más accesibles sin perder su osada esencia. Por no hablar de ese monumento en perpetuo movimiento llamado Wolf Like Me. O la carrera como productor del guitarrista Dave Sitek, con Liars, Yeah Yeah Yeahs, Foals y hasta Scarlett Johansson en el curriculum.
Tom Waits - 'Orphans (Brawlers, Bawlers & Bastards)'
¡Maestro! Waits entrega 54 canciones, 30 de ellas flamantes, en tres discos temáticos. Sí, otras 24 son repescadas de diversos ámbitos, pero aún así, éstesudiyéi se niega a colocar el artefacto entre las recopilaciones. Y es que en este caso, el concepto lo hace nuevo. En Brawlers (el mejor), su (in)digestión de raíces americanas; en Bawlers, la cara más reposada; en Bastards, su perfil nervioso y experimental. El disco más generoso del año. Y la antesala de su retorno a los escenarios, con esa generosa y caríiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima gira Glitter & Doom -de la que hay souvenir discográfico: Glitter & Doom Live (2009)- que le trajo por primera -¿y última?- vez a nuestro país. Visto, y encima en el Kursaal.
Wolfmother - 'Wolfmother'¡Dioooooos! ¡Puro Hard Rock de los 70! ¡Heavy Metal vetusto y de primera en 2006! Lo mejor de Black Sabbath, Led Zeppelin y hasta Jethro Tull pasado por el filtro modernete/stoner de Queens Of The Stone Age y condensado en canciones que sólo en 7 (de 13) ocasiones superan los cuatro minutos. Por supuesto que se les va la pinza con sus fantasías de espada y brujería, otros clichés del género y, en general, del rock setentero... pero es que incluso esos momentos molan mogollón. Y cuando todo encaja... ¡es la polla! El mejor ejemplo: los dos minutos y cincuenta y seis segundos absolutamente gloriosos de 'Woman'. En 2009 insistieron en esta vía poniendo un huevo cósmico, 'Cosmic Egg', de proporciones épicas. Brutal.
Discos Nacionales 2006





















Comentarios de los usuarios(Pigina 1 de 1)
lauen 11-23-2009
qué de acuerdo estoy con muchos de los seleccionados y madre mía en nuevo de wolfmother, aunque un poco desinflado al final.
DuDaen 12-09-2009
Errr... y Burial? Digo yo...
DJFlowen 12-09-2009
Resuelvo tu DuDa. En efecto, muchos lo destacan entre lo mejorcito; pero para gustos hay colores, y a mi Burial me horroriza. No obstante, todo el mundo alaba su segundo disco, de 2007. Y pasan por encima el debut que, en efecto, es de este 2006. Gracias por tu comentario.