Aunque su reunión de hecho -entendida como vuelta al trabajo en equipo, al asedio de escenarios en grupo tras algo así como siete veranos dedicados al desarrollo de terceras vías en solitario- se materializara veintiséis meses atrás, es este 'Fluorescent Black' el fruto que viene a certificar el definitivo regreso del Anti-Pop Consortium, regreso entendido no sólo como "vuelta a la vida", sino como "retorno a las grandes ligas" de la creatividad (en mayúsculas) aplicada al mundo de los beats y las rimas.Fíjense en el título de este álbum, porque no es para nada gratuito. 'Fluorescent Black': nuevos fulgores y nuevas alquimias, nuevos acentos contemporáneos para un negritud de base, nuevas pinturas para maquillarle la cara a unas raíces bien agarradas al suelo más fértil de un género que a nivel overground parece últimamente abocado a la deriva postmoderna entre insípidos ritmos sintéticos cargados de intención transversal (con un ojo siempre pendiente de esa estandarización que exige el mainstream pop), melodías de falso neón y un recurso constante al Auto-Tune que se está revelando más nocivo que la peste bubónica.
Más que contra el pop, el Anti-Pop Consortium ha vuelto a plantar una pica contra el rap de politono, contra ese soft rap materialista de estética metrosexual y cameo a 6.000 palos verdes que viene copando las listas urban americanas. Contra la dilución de mensajes y formas en el arte de la rima: avant-rap y digitalismo experimental, una nueva ración de beats de probeta, de bleeps y glitches, programaciones cósmicas y fugas verbales en clave de weird rap que atacan a un tiempo a hombros, cadera y cerebro.
Espaciales y espaciosos, apretados y secos, más airados y menos dispersos que antaño, a su manera aún imprevisibles e incómodos, tan atractivos a nivel sonoro (esas bases minimalistas, quebradas y electrosas, esos scratches psicóticos, esas secuencias sintéticas obsesivas e hipnóticas, esos vapores de rave, esas floraciones digitales con sabor a retrofuturo, a guerras galácticas y atmósfera cero) como a nivel de fraseo, de alternancia entre dinámicas fonéticas e inventivas líricas.
Son tantos los detalles, tantas las sugerencias que se amontonan en sus canciones, que no tenemos aquí espacio suficiente como para entrar a dar detalles, así que láncense -pero láncense- a explorar por su cuenta. Habrá a quien le cueste cogerles el tono, quien se pierda entre tanto ruido espiral de ciencia ficción cibernética, quien tarde en encontrar la manera de conectar su cerebro a los delirios futuristas de estos wordsmiths de códigos propios, pero, ay amigo, una vez que enganchas, ya no hay retorno. Lo suyo marea y apasiona a partes iguales. Imprescindibles.
| Anti-Pop Consortium - New Jack Exterminator |
| Anti-Pop Consortium - Fluorescent Black minimix |




















