
La segunda noche del festival parisino Les Inrocks fue todo un éxito, aunque un tanto irregular con cambios de horarios y una distribución de artistas un tanto cortarollos. Lo ideal hubiera sido ver por este orden a los grupos: The Irrepresibles, Zack Laughed, Fredo Viola, Dan Blacky y Hockey, por aquello de ir generando poco a poco un subidón total, pero no le pidamos peras al olmo... En cualquier caso y a pesar de su brevedad y esos insufribles 20 minutos de entreactos, todas las actuaciones entusiasmaron.
Un Antony and the Johnsons con una orquesta de ensueño. La filarmónica de Londres describe a The Irrepresibles como "un gran choque barroco", y no se equivocan. Con disfraces oníricos y fantásticas coreografías sobre una música que suponemos es la que escuchan los ángeles malos, su show se convierte en una obra de teatro, alocada, bella y decadente y sobretodo, musicada. No te los puedes perder si pasan por España.
Su cara nos resulta familiar. Tras liderar The Servant durante casi una década, el inglés Dan Black se lanza en solitario con 'Un'. Y qué bien le sienta ser el centro de atención. Uno no puede quitarle los ojos de encima, atributos físicos a parte. Dan nos revela una nueva faceta rica, extravagante, sexy, divertida, bailonga, festiva, electro y sobretodo pop. Tus pies le estaban esperando, como los de todo el público de La Cigale, entregado al baile al son de Dan.
Ahora que Sufjan Stevens ha decidido no continuar con su proyecto de 50 álbumes para los 50 estados de los Estados Unidos, nos encontramos con alguien que podría ser un buen sustituto: Fredo Viola. Este videasta y músico, conquistó con su folk modernista cargado de armonías vocales angelicales, formando collages sonoros dignos de entrar en el Olimpo de los reyes del folk contemporáneo. Y una gran sorpresa encontrarnos sobre el escenario a un viejo conocido, Scalde.
Aún no tiene la mayoría de edad, pero este chaval tiene la cultura musical de un hombre de 50 años. Melodías infantiles y folk pretendidamente naíf que engancha sin remedio gracias a una imaginación derrochada en su debut 'The Last Memories of my Old House'. Un ejemplo cada vez menos frecuente de simpatía, humildad e ingenuidad, agradeciendo a todo el mundo su presencia esa noche sobre el escenario de La Cigale. Ahora, a ver qué ocurre cuando a Zack Laughed le cambie la voz...
La noche terminó fiestera con la nueva esperanza salida de los Estados Unidos: Hockey. Los de Portland (Oregon) reconcilian el ritmo de LCD Soundsystem con las guitarras desgarradas de The Strokes y el resultado es un choque anfetamínico como el de su tema, 'Too Fake', por poner sólo un ejemplo de los "jitazos" de su debut, 'Mind Chaos' (Capitol, 09) Nunca había visto a los franceses bailar tanto... aunque lo más probable es que fueran fans americanos.. El 18 de febrero estarán en Barcelona. Demostremos que los españoles somos el mejor público europeo.




















