
El debut de Madvillain, pareja formada por Madlib y MF Doom, sigue siendo uno de los discos más iluminados de la década. Y punto pelota: si alguien te lo niega harías bien en retirarle la palabra de por vida, quemar sus posesiones y llevar a sus vástagos por un camino de perdición con salida en el infierno. Mientras, estate atento porque la continuación del mismo se espera para el año que viene.
Si no ves 'Madvillainy' (Stones Throw, 04) en esas listas con lo mejor de la década con las que empezarán a brasearnos en breve, desconfía de ellas. Porque el álbum de debut de Madvillain es único en su especie por diferentes razones: adelantándose al 'Donuts' (Stones Throw, 06) a la hora de trapichear con temas de apenas un par de minutos que van directamente al grano, sus veintidós canciones (incluyendo skits) en 45 minutos suponen una riada de pesados beats que levantan polvo a su paso, letras tan inextricables como penetrantes y poéticas, y una sucesión de samples cada cual más freak en su origen y salido de madre en su aplicación final que beben tanto del funk como del jazz o los sonidos de la calle.
A himnos confesionales como 'Accordion' y pepinos en modo chronic como 'America's Most Blunted' nos remitimos, por no hablar de esa portada que rinde tributo (o mofa) al primer disco de Madonna.
No obstante, a Madvillain les habíamos dejado durmiendo el sueño de los justos. Tras la publicación de 'Madvillainy' apenas apareció una colección de remezclas a cargo de Madlib y una caja de edición limitada para coleccionistas. Hasta que llegó JRocc al programa de radio Fat Beats y soltó la liebre. El mítico turntablista presentó allí extractos de algunos de los cortes que en teoría deberían estar incluidos en el nuevo trabajo de Madvillain.
Migajas todavía sin título y sin fecha de salida (no antes de 2010 en todo caso), y con las únicas colaboraciones confirmadas de Mos Def y David Sitek (que no sabemos muy bien qué pinta aquí). Pero son dos minutos y medio, que puedes escuchar antes de ver el vídeo de 'All Caps', que nos han dejado salivando y con ganas de más. Mucho más.



















