Tras repetidas escuchas, por fin he acabado de entender qué es lo que no me convence de 'Made of Stone' (Tru Thoughts, 09), segunda referencia de la vocalista de garganta negra Kylie Auldist. Principalmente, la australiana pierde la batalla de los estribillos, demasiado planos, ligeros o, en algunos casos, directamente inexistentes. Pecado demasiado grave cuando uno asume como propias las coordenadas del soul, estilo infeccioso por definición que, en este caso, instrumentan sin problemas los siempre solventes The Bamboos, banda con la que la protagonista de este post se dio a conocer.
El disco tiene un comienzo más que prometedor con la canción que le da título e 'It's On', dos piezas de deep funk muy propias del sonido negro que ahora cultivan bandas de todo el planeta. El repertorio enseguida muda de piel a un sonido muy cercano al soul de la Motown y de pretendido aire retro. 'In a Week, In a Day' y 'I Will' suenan, en realidad, a las colaboraciones que Michael Jackson y Paul McCartney facturaban a mediados de los 80, con todo lo que eso tiene de bueno, y de malo.
Los aires jamaiquinos de 'What's The Cost' rescatan a Auldist de las musas de la música ligera, justo cuando la cosa está apunto de convertirse en un ladrillo de cuidado. Y, después de 'One Goodbye' -en la que intenta ser Sade, sin ser Sade- y 'Lefroy (Preude)' -diseñada ex profeso para el lucimiento vocal de la artista-, concluye con 'Rosy', la canción que habíamos esperado escuchar el resto del disco. Simplemente correcto.




















