'Payola' ha sido uno de los discos más esperados del año. Y creemos que las razones musicales superan al marketing y las controversias varias en torno a Berri Txarrak. Además tuvimos la suerte de ser invitados el pasado viernes a su estreno en Madrid, algo que no ocurre con frecuencia habitual por un exceso de tiempo libre de diversas personas, que han vetado en distintas ocasiones las actuaciones del grupo en la capital.Dejamos eso a un lado. Y dejamos a un lado también, aunque debemos mencionarlo, que el disco ha sido producido por Steve Albini en los Electrical Audio de Chicago, porque eso es un sobre esfuerzo que parece merecer la pena. 'Payola' es la puesta de largo del grupo en Roadrunner, tras cinco discos con su sello habitual, GOR. Y creemos que este disco les va a abrir muchas más puertas de las que ya han conseguido cruzar.
Se mantienen tónicas de anteriores trabajos (letras enfocadas a la actualidad, orientación musical, euskera) y se han estrenado en las listas de ventas en el número siete -sí, sonreímos mientras lo escribimos-, algo impensable para cualquier grupo de rock con una orientación al hardcore/punk como la suya. Pero el álbum no se ha quedado sólo en esas influencias.
Nos hemos encontrado con singles potenciales repletos de coros, riffs de rock mucho más clásico y en general un disco con tintes más melódicos, más maduros, que en anteriores ocasiones, que la comparación es algo inevitable. 'Dortoken Mendean' -con un excelente y denso comienzo a lo Black Sabbath-, 'Hasi Eta Bukatu', 'Maravillas', 'Gure Dekadentziaren Onenean' y la propia 'Payola' nos han entusiasmado por estribillo, pegada e intensidad, así como la acertada apertura del disco con 'Folklore'.
Si 'Jaio.Musika.Hil' (GOR, 06) les llevó lejos, este álbum debería darles el empujón definitivo al nivel de las mejores bandas extranjeras de su estilo, porque este es un disco destinado a estar siempre fuera de la estantería. Mención también a uno de sus ya habituales, Tim McIlrath (Rise Against), que ha colaborado en 'Achtung!!!' y 'Folklore'.
El viernes pasado quedó patente la capacidad del grupo en concierto, las tablas que les han dado los años y la gira, porque aunque uno no quiera eso se nota, y es un gusto ver cómo pueden llenar un escenario y un concierto siendo un trío -con versión de Placebo incluída. Si bien el sonido no les hizo del todo justicia, el repaso a los temas ante un público que ya estaba convencido antes del comienzo dejó claro que han conseguido hacerse con una base de seguidores de lo más sólida. Lástima que no llegáramos a ver a Nothink, otra de las bandas que seguimos muy de cerca.




















