La culpa es de uno por creerse a pies juntillas lo que le cuentan por ahí. Y a uno, que no había querido saber nada de Bibio hasta tenerlas todas consigo (el disco ha llegado aquí con bastante retraso respecto a su salida en el Reino Unido), le habían asegurado que Stephen Wilkinson era el perfecto sustituto para estos tiempos sin Boards of Canada. El uno los citará como influencia, que lo son, y los otros se desharán en elogios hacia el primero. Pero a mí me la han dado con queso.Me explico: tras la escucha de este 'Ambivalence Avenue' (Warp/PIAS, 09) queda claro que la sombra de los escoceses sigue siendo larga. Tanto en concepto (los recuerdos de niñez en color sepia como punto de arranque y la sensación de estar jugando con colores y texturas en lugar de sonidos), como en el uso de determinadas herramientas, con el loop, los ritmos que han cogido polvo y las voces etéreas por bandera. Lugares comunes a ambos que dan lugar a esa abstracción a medio camino entre el sueño y lo más profundo de la memoria.
No obstante, me van a perdonar pero lo de este Bibio (el viejo, el de sus tres álbumes previos para Mush Records es otro cantar) anda mucho más cerca de las derivas jipis del último Prefuse 73 que de cualquier timbre o zumbido color rosa emitido por Boards of Canada. Ni punto de comparación entre su capacidad para emocionar o para pintar paisajes atemporales con una paleta de sonidos avejentados. Por no hablar de quién llegó primero y, por tanto, sorprendió en lugar de intentar seguir una estela.
Dicho esto, 'Ambivalence Avenue' defraudará a los que como servidor anden buscando un disco de IDM cálida y grumosa bendecida por un toque folk, evocadora y arrulladora. Y aunque algo de eso hay y sin duda se trata de un disco electrónico, pero salvo en contadas excepciones -'Fire Ant' es purito Daedelus, 'Sugarette' tiene una pátina wonky de lo más viciosa, 'Jealous of Roses' y 'S'Vive' simplemente se salen del patrón-, el resto anda más cerca de un cantautor armado de sampler, o de un grupo vocal de los sesenta a lo The Mamas & The Papas, que del bedroom producer (un tanto nerd) que dice ser.




















