Si en la misma ecuación juntamos "humo santo", el sosegado flow de Dudley Perkins y una portada a lo Jimi Hendrix en 'Axis: Bold as Love'; inmediatamente pensaremos en los encantos narcóticos de las plantas ilegales. Y no estaremos equivocados.
'Holy Smokes' (SomeOthaShip /E1 Entertaiment) es un viaje por las cavernas mentales del MC californiano también conocido como Declaime, que con el ritmo desenchufado de la noche y la mente flotando por el espacio exterior, nos entrega su particular visión de este planeta injusto, plagado de guerras y al borde del colapso medioambiental.
Y si bien el tempo no debería molestar más que a los detractores más acérrimos de Perkins, que son unos cuantos, el mayor problema de su tercer disco en solitario es el mismo que el de la mayoría de películas en cartelera, su excesivo metraje. Con sus 26 cortes y 75 minutos de duración, la regularidad es un concepto tan utópico como las proclamas cannábicas de Perkins.
Esta falta de contención temporal, que acabará con la paciencia de los que acostumbran a escuchar canciones esperando una subida, puede ser el mayor defecto de temas como 'Understandment', en el que Perkins se desquita en el estribillo: "si no lo puedes comprender, esto no es para ti". Los que lo comprendan, sin embargo, disfrutarán como cerdos en el barro con temas del calibre de 'Funky Soul', 'Summer Daze' y la visceralmente antibélica 'Travlin'.
La cuidada producción de Georgia Anne Muldrow, genuino funk extraterrestre, salva esta propuesta, tan ingenua a ratos en sus alegatos políticos como intensa, sentida, desordenada e inconexa. Ya saben, cosas del "humo santo".




















