No sólo porque este tema abra el 'Reign in Blood' (Warner,86) de Slayer y este sea uno de los álbumes esenciales en cualquier seguidor del género y sí, por qué no, de la música. No sólo porque a nivel de crítica se le haya considerado el máximo exponente del estilo, tampoco. Si no porque no hace falta ser mentalista para darse cuenta desde el primer riff que esto estaba destinado a ser poco menos que una obra maestra indiscutible en muchos aspectos.Ellos ganaron rapidez, Rick Rubin ganó la producción y todos más que contentos porque fue su despegue definitivo. 'Angel of Death' es violenta, agresiva, entre otras virtudes, y poco recomendable para que suene en un atasco de la M-30. Y además es un punto álgido para mostrara la brillantez de Slayer en conjunto y por separado. La dicción de Tom Araya, algo que siempre nos ha fascinado, la gloriosa batería de Lombardo, rey del doble bombo, con momentos que ponen los pelos de punta y, como no, las guitarras y la composición de Hanneman y King.
La letra les llevó a ser señalados como simpatizantes nazis pero no vamos a entrar en una controversia que no viene al caso y nos parece fruto de intereses varios. Una canción que, curiosamente, te hace sentir más que vivo.


















