Vamos a ver. ¿Apreciarías de la misma forma un Ford Mustang del 68 que un mini coche coreano que lo único que hace es chupar gasofa? Lo mismo con esto. ¿Tiene el mismo valor toda esa estantería llena de vinilos que las canciones en mp3 que muchas veces no tienen ni título y están comprimidas en dudosa calidad?Un servidor piensa que no. Llámame loco, romántico o dinosaurio. Pocos querrán discutir que la calidad de sonido y el cariño con el que se trataban los vinilos era una muestra exquisita de amor por la música. Ahora es más cómoda si, no te daña tanto la espalda ya, pero es un pitorreo. Si estás chalao como yo y te preparas para unos días en Barcelona, te vamos a contar un secreto: aún existen tiendas donde comprarlo.
Hará unos 6 años Barcelona era una Meca para adquirir discos. Tiendas fabulosas especializadas por ejemplo en música electrónica: SciFi o Loop (ya extintas). Mejor no hablemos de las que se fueron y sí de las que aún están. Una de las favoritas es CD Drome (Valdonzella, 3) junto al Sónar Día para más señas. Espíritu alternativo y cuidado de la música que despachan. Desde la electrónica perversa de collage de Amon Tobin hasta otros sonidos más guitarreros pero de culto como Wilco o Tortoise. Puedes encontrarte además todos los sellos de Barcelona al mejor precio, sin intermediarios que lo encarezcan. Como le pasa el limón de la rama hasta el mercado.
Otra tienda llena de carisma es La Ruta Natural (Pasaje Elisabets, 6). Al igual que CD Drome se empeña en salvaguardar cada disco en un plástico protector. Éstos de La Ruta aparecieron cuando otros claudicaban. Y ahí están, fuente de inspiración para DJ's incrédulos que además quieren presumir de los surcos más novedosos. En tercer lugar de estos templos del vinilo de baile encontramos a Doce (Montsió, 8). Perfecto para los más techno houseros.
Mención de honor a ese idílico rincón para los más frikis y locos. Tasmaniac (Ramellers, 15) es más que una descomunal tienda, es todo un punto de encuentro. Sobretodo para los DJ's más internacionales y underground que cohabitan en la ciudad. No en vano está regida por unos atrevidos franceses. Música electrónica la que quieras y más. Con especial énfasis en drum'n'bass y techno de alto octanaje.
No te quedes pasmado, reacciona y regálate de vez en cuando un poquito de esencia. Tiendas con feeling y descubridoras de estilos o artistas aún quedan. Si no, estáte también atento cuando vengas a Barna. Cada vez son más los eventos puntuales como el Mercafact, los domingos alrededor del Mercado de Sant Antoni o los Flea Markets. Ahí también hay buena música que rebuscar.

















