Sería muy sencillo tirar de chiste fácil a costa del título de su álbum de debut. Decirle a Caspa que si nadie escucha no es porque todos estén hablando. O sí, pero si lo hacen es debido a que sus canciones, las de este 'Everydody's Talking, Nobody's Listening' (Sub Soldiers/Fabric, 09), no están a la altura de las circunstancias. Ni de las suyas propias (todo un veterano del estilo procedente, además, de su núcleo duro) ni de las nuestras (a estas alturas nos conocemos al dedillo todos sus truquillos, y ya no nos impresionan).Pero también cabría decir (ojo, ni mucho menos en su descargo) que 'Everydody's Talking Nobody's Listening' es simplemente el reflejo lógico del devenir de un género que, como todos los demás, tras un periodo de sorpresa y otro de reconocimiento y aceptación comienza a mostrar signos de fatiga: el número de lanzamientos se multiplica, los advenedizos de siempre tratan de sacar tajada y los productos miméticos se suceden mientras la originalidad se valora al alza dada su relativa escasez.
Pese a ello, momentos gloriosos nos tiene aún que deparar el dubstep. Aunque, a buen seguro, estos no nos los va a proporcionar lo último de Caspa. Precisamente él, un blanquito londinense plenamente insertado en el epicentro de la movida y que tantas (y tan buenas) expectativas había levantado con sus maxis. Me remito, remontándome en el tiempo, a aquel 'Ave It: Volume 1'(Sub Soldiers, 07).
¿Qué le ocurre a 'Everydody's Talking Nobody's Listening'? Simplemente que no funciona ni cuando nos da lo esperado, ni cuando se sale por peteneras. En el caso de tirar por un dubstep marca de la casa (sonido hardcore, abuso de frecuencias medias), Caspa abusa de todos los lugares comunes del género sin ofrecer nada a cambio ('Marmite', 'The Terminator'). Pero peor resulta cuando le da por ponerse jazzero ('Victoria's Secret': a Benga cualquier pedo mal tirado le sale mejor), en tonos pastel (horrible 'Lon-Don City', impropia de él), hacer refritos de The Streets ('Disco Jaws') o echar la vista al pasado ('Back to 93': el título lo dice todo para una fórmula tan resultona como sobada, más que nalga de borracha en fiesta mayor).
Así las cosas, ¿qué nos queda para echar al gaznate? Pues las dos colaboraciones de Dynamite MC ('The Takeover' y 'Rat-A Tat Tat'), que le siguen mostrando como uno de los mejores MCs (el mejor y ya está) de la escena; y temas como 'Low Blow', que muestran que quien tuvo retuvo. El resto, puro relleno.




















