
Comenzamos la jornada del viernes en el escenario Pitchfork, el lugar en el que intuimos vamos a pasarnos el día, y lo hacemos con el grupo barcelonés Extraperlo. Tropicalismo bajo el sol de Barcelona con sabor a pop español de toda la vida en clave Golpes Bajos. Sin apenas movernos del sitio esperamos la salida de Crystal Stilts con resonancias a Ian Curtis mezclados con Jesus and Mary Chain, garage y art-punk.
Al final de su set, el mundo de fantasía de Bat for Lashes comenzaba a invadir el escenario Estrella Damm. Espumillón, traje geométrico (¿o venía vestida de zebra al revés?) y angelitos de ojos tristes ... Muy mona, pero no esperamos al término del cuento porque ya nos le conocemos y además en el Pitchfork ya se espera a Vivian Girls. Estas tres monadas (bueno, sólo dos lo son) calentaron al personal a base de shorts mínimos, dedicando canciones hasta a el mar y coreando Barça Barça... el público en el bolsillo, vamos. Y más aún cuando empezaron a repartir esos pildorazos punk pop contenidos en los 20 minutos de disco más algún tema nuevo.
Pasamos por el escenario Rockdelux a ver a un Jason Pierce muy bien acompañado de un coro gospel, pero también muy tranquilito, y nos acercamos al Ray Ban-Vice a ver un poco de Tokyo Sex Destruction, que cada vez suenan mejor, y es que 'Black Noise Is the New Sound'.
Uno de los momentos esperados era el show de The Pains of Being Pure at Heart. Quien escribe había tenido la ocasión de verles en directo en Londres escasas tres semanas en un concierto muy flojo para la calidad de su repertorio. Y menos mal que decidió darles una nueva oportunidad... porque brillaron: sus canciones, su actitud, su público. Media hora de alegría pop shoegaze mirando de reojo a MBV, que iban a tocar en el Auditori 45 minutos después.
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