'Requiem por un Sueño' (Clint Mansell, 2000)La peli: Atípico caracoleo de perturbaciones dramáticas que patalean el sentido común de sus personajes. Anfetaminas, adicciones, dietas extremas, sexo trueque y muchos, pero que muchos sueños rotos.
La música: Clint Mansell junto The Kronos Quartet firman esta joyita del submundo obsesivo de las personas. Al igual que hizo Vivaldi con sus estaciones, la banda sonora se divide como la trama en tres actos: verano, caída e invierno.
Intensa e incesante banda sonora. Clima perfecto para cada momento que irá creciendo o difuminándose en intensidad a la par del relato. Dos generaciones en la cuerda floja. La electrónica hipnótica y de acordes repetitivos nos sumerge a las mil maravillas en la psicología del film y ese mensaje perturbador: las drogas que nos asolan.
Gracias además a un dinámico montaje y a unos juegos de cámara la mar de coloristas continuaremos dándonos viajes y homenajes nada saludables. Desde la paranoia televisiva al más crudo chute de heroína que termina por gangrenarnos el estado de ánimo. La música recrea de manera excelente tanto sufrimiento, incluso nos lo contagia. Depresiva y trágica. Clint Mansell (Pop Will Eat Itself) compone este retrato sonoro. Curtido en esto de componer música cinemática, no en vano ya creó la predecesora 'Pi' u otras como 'The Hole', '11:14' o 'Wind Chill'.
'Requiem For A Dream', la amarás o la odiarás.




















