La gente de las antípodas tiene fama de ser aficionada a empinar el codo más de la cuenta. Con una banda sonora como The City Lights, no es de extrañar en absoluto. Ayer vimos, en la Porta Caeli de Valladolid, a una grandísima banda de pub, compacta y divertida, que incluso un lunes consigue que el avispado propietario de la sala haga una buena caja mientras el público intenta dislocarse las caderas en primera fila.
Cervezas en alto y entusiastas aullidos, son dos de las cosas que te encontrarás en un recital de estos australianos. Punk adolescente, con melodías pop cantadas por hombres de los pies a la cabeza, es lo que escucharás. El atolondrado chaval indie de turno te los comparará con The Hives o, incluso, Kaiser Chiefs. Pero claro, el viejo lobo con flequillo y botines te hablará, con los ojos empañados, de The Jam.
Y es que cuando una banda ya curtida es capaz de saltar generaciones con tan pasmosa facilidad, uno se da cuenta de la importancia que tiene componer buenas canciones. Con dos miembros menos de lo habitual y un sonido demoledor, The City Lights dejaron a los presentes con ganas de pillarles un sábado por la noche, en un garito hasta la bandera, con la formación completa y con sus dos fantásticos discos bien frescos en la memoria.
Os dejamos con su pildorazo 'Everyone Out' de su último disco que, por cierto, se titula 'El Sol' (Bittersweet, 08) en homenaje a la ya treintañera sala madrileña, en la que tocan esta misma noche.




















