Es imposible escuchar a Pelle Carlberg y no poner una sonrisa en la cara de forma automática. Y es que el sueco además de experto en crear unas melodías de lo más luminosas, también lo es en inventarse un universo particular en el que el sentido del humor juega el papel principal.Para muestra, el título de la canción que abre su tercer disco en solitario, '1983 (Pelle & Sebastian)', jugando con ese parecido que todos los críticos le sacamos con Belle & Sebastian.
Es cierto que Carlberg tiene mucho de los escoceses pero muestra especialmente en este disco, con un toque más alegre y desenfadado, que aunque el parecido musical es evidente, Pelle tiene un toque irónico y muy cómico que le hace grandísimo. Hacer una canción sobre las desventajas de las compañías de bajo coste ('Fly Me to the Moon') y que no suene estúpida es una muestra de su enorme talento.
Así 'The Lilac Time' (Labrador Records, 08) es uno de esos discos en los que cada uno de los temas es una pieza de pop perfecto, depurado y tan sencillo que se te contagia inmediatamente, como demuestra en 'Nicknames' o 'Because I'm Worth It', que podrían estar en cualquier disco del artista pero que no cansan.




















