2008 va a recordarse como el año del retorno discográfico de buena parte de la 'vieja guardia' rockera. Así, y corriendo el riesgo de dejarnos algún disco en el tintero, recordamos los nuevos de AC/DC, Mötley Crüe, Guns'N'Roses, Tesla, Mötorhead,... y también de The Black Crowes.
Tras siete años de silencio, los hermanos Robinson -Chris y Rich- han vuelto con dos miembros nuevos -Adam MacDougall y Luther Dickinson-, y sello propio -Silver Arrow Records-, aunque con distribución de Megaforce/Sony. Vuelven con el mismo gusto y pocas novedades.
Personalmente echaba de menos a The Black Crowes y creo que el mundo del rock, también. En la actualidad no hay muchos grupos capaces de hacer discos redondos con ese toque que tienen los Cuervos Negros. Y es que tras escuchar las once canciones que componen 'Warpaint' (Silver Arrow Records, 08) uno recuerda que ellos 'lo tienen'. Tienen esa capacidad facturar canciones completas, sentimiento, clase y, sobre todo, paciencia.
No es que hayan evolucionado mucho desde 'Shake Your Money Maker' (American, 90). Su fórmula sigue siendo parecida. Para algunos continúan rindiendo tributo a los grupos ingleses como The Faces, Led Zeppelin o incluso The Rolling Stones, y lo único que añaden es ese toque de la escuela confederada, con gotas de country y gospel. Pero lo cierto es que poco tienen que demostrar, hace una década que hicieron su disco definitivo, y ni siquiera han llegado a los 40.
'Warpaint' es un disco bien pensado, sin huella de precipitación. 'Warpaint' te hace pensar que estás allá en mitad de la década de los 90 viendo como The Black Crowes se convierten en la nueva sensación del rock. De hecho, no tiene nada que envidiar a su debut ni a 'The Southern Harmony and Musical Companion' (Def American, 92) ni a 'Amorica' (American, 94).
El blues rock pesado de The Black Crowes ha integrado a la perfección a Luther Dcikinson -cuya slide guitar suena de maravilla en 'Goddbye Daughters of the Revolution' y 'We Who See the Deep'-, y el hammond de Adam MacDougall. Siguen haciendo grandes baladas -'O Josephine' y 'Locust Street'-, mantienen ese aire hippie -no en vano han grabado en unos estudios cercanos a Woodstock-, y, por supuesto, rockean -'Movin' On Down the Line' o 'God's Got It'-.
Warpaint




















