Leonard Cohen – 'New Skin For The Old Ceremony' (Columbia, 1974)
A mediados de los setenta Cohen ya se había consagrado con sus tres primeros álbumes de estudio, indiscutibles obras maestras, y con un álbum en directo. Tras mucho flirtear con las pastillas y el vino, ganándose el apodo de Capitán Mandrax entre sus compañeros de gira, el poeta canadiense empezó a transitar los caminos del Zen. El álbum que nos ocupa se suele considerar fruto de una época de transición y, sí, es totalmente imprescindible.
A sus 74 primaveras, Cohen está disfrutando de un reconocimiento por parte de las nuevas generaciones comparable al que recibió Johnny Cash en sus últimos años de vida. Independientemente del estilo musical que practiquen, los músicos del presente parecen tener bien claro que en el futuro el legado de Cohen, al igual que el de Dylan o Cash, marcará el rumbo a seguir por la música popular.
El álbum que nos ocupa, lejos de ser una obra menor o una pieza de coleccionismo para los fans más completistas, es otro de esos discos que te pueden cambiar la vida para siempre. Basta con nombrar títulos como 'Chelsea Hotel No.2', 'Lover, Lover, Lover', 'There Is a War' o 'Who by Fire', para convencer al más escéptico. Producido por John Lissauer, colaborador de Joni Mitchell, una de las muchas musas del seductor Cohen, 'New Skin for the Old Ceremony' tiene letras poderosas, arreglos precisos y melodías más grandes que la vida. Palabra.
Para abrir boca, aqui tenéis la versión de estudio de 'Lover, Lover, Lover':





















Comentarios de los usuarios(Pigina 1 de 1)
Laura Organaen 12-09-2008
uno de mis discos preferidos, a lo mejor cegada por este señor pero oye, me quiero dejar cegar.