La guerra de los festivalesContratos millonarios y exclusivos, pullitas por detrás en las publicaciones amigas y el público como gran perjudicado. El Summercase se tiró un órdago en toda regla e hizo coincidir las fechas de su festival con las del FIB, los de Benicassim contestaron sacándose de la manga el fallido Saturday Night Fiber en Madrid. En los ambientes más rock, el Electric Weekend se comió con patatas al Festimad. A esto hay que sumar el poco acierto del Rock in Río Madrid, la creación de festivales hasta debajo de las piedras con poco nuevo que aportar (Ola!).




















