Puede que no tuvieran razón todos aquellos que decían que éste era, sin lugar a dudas, el mejor disco de Christina Rosenvinge pero sí que nos encontramos ante un trabajo bastante notable. La madrileña deja atrás su trilogía neoyorquina con 'Tu Labio Superior', un disco con el que vuelve a sus orígenes para deleitarnos con su primer trabajo íntegramente grabado en castellano desde hace más de 10 años.
Rosenvinge se olvida de su etapa más oscura y compleja (que aún así sigue presente en temas como 'Eclipse') en pro de las melodías simples y los juegos de palabras. El castellano, y la colaboración de Nacho Vegas, cuya mano se nota y con el que ya grabó el maravilloso 'Verano Fatal', nos traen a una artista más cercana que demuestra con su madurez que no necesita de muchos alardes para llamar nuestra atención.
Junto a Steve Shelley (Sonic Youth), Chris Brokaw, Jeremy Wilms, Charlie Bautista y los coros de Vegas en 'La Distancia Adecuada', Rosenvinge nos regala 11 melodías propias, sencillas, por momentos pegadizas o incluso de aires rock como en 'Tres Minutos'.
Pero donde de verdad demuestra su talento con unas letras de lo más personales en los que el juego de poderes ('Anoche: el Puñal y la Memoria'), la ruptura con el pasado ('Nadie como Tú') y las sorpresas de una nueva relación ('Tu Boca') se convierten en sus temas más recurrentes.
Eso sí, su nueva vertiente más sensual ("sólo quieres ser mi amigo pero metes la lengua en mi ombligo para desesperarme aún más") que atormentada es todo un acierto que nos obliga a poner el disco constantemente y a enamorados aún más de ella, si cabe.




















