
Los Angeles, 1999: Esta sesión de fotos con Bob Dylan fue un trabajo que me apetecía muchísimo hacer. Había planeado ponerme a hacer fotos nada más llegar, porque no solo me interesan las fotos perfectamente iluminadas y mirando a cámara. La sesión fue en el Hotel Ambassador, que ya ha sido derruido, un lugar con mucha historia; Robert Kennedy fue asesinado allí. Dylan se puso un poco paranoico cuando se enteró de la historia del hotel. De vez en cuando se ponía a andar por los pasillos, y yo detrás de él. Entró en ésta habitación porque quería ver las vistas desde la ventana. Yo estaba justo ahí, esperando el momento. Fue un gran momento, está claro que es Dylan.




















