En 1996 dos chavales de 16 años y otro de 14, mataron y violaron –sí, en ese orden- a una joven de 15 en Arroyo Grande, California. Al parecer, estos tres animales habían cometido el brutal crimen como parte de un ritual satánico supuestamente inspirado por la música de Slayer. Las canciones 'Post Mortem' y 'Dead Skin Mask' fueron las que metieron a la banda de King y Araya en un buen lío judicial.




















